jueves, 13 de noviembre de 2008

CONSUMO MEDIATICO DEL GÉNERO

La relación que existe entre los sujetos en este caso nos vamos a referir hombres y mujeres, haciendo una distinción entre los géneros y el medio, en este caso la televisión, que aparentemente es una cajita indefensa que nos proporciona satisfacción y conocimiento de una realidad verosímil y friccionada. En los videos de “vicaourious” y “The Barry Williams-show”, observamos como somos consumidores innatos, en el mismo momento de nacer somos inherentes al medio que nos proporciona un alimento vital, creando así una cultura de consumo, definiéndolo como toda acción reducida a una simple relación entre necesidades y los bienes creados para satisfacerlas.la mujer es un elemento de manipulación de sexualidad mal contenida, de compra y venta y en ocasiones hasta de mal gusto.
Por otra parte, García Canclini examina distintos modelos que se han utilizado para explicar el consumo. Entre ellos, los modelos que definen el consumo como:” lugar donde las clases y los grupos compiten por la apropiación del producto social; o como lugar de diferenciación social y de distinción simbólica entre los grupos; o como sistema de integración y comunicación; o como proceso de objetivación de deseos; o como proceso ritual”1, sin embargo esta definiciones son insuficientes, frente a lo que es en realidad la noción de consumo.
En definitiva el consumo, se podría definir como una práctica sociocultural en la que se construyen significados y sentidos del vivir, con lo cual Martin Barbero en su libro De los medios a las mediaciones, considera el consumo como producción de sentido:” el consumo no es sólo reproducción de fuerzas, sino también producción de sentidos: lugar de una lucha que no se agota en la posesión de los objetos, mas aun cuando la mujer es objeto de posesión, pues pasa aún más decisivamente por los usos que les dan forma social y en los que se inscriben demandas y dispositivos de acción que provienen de diferentes competencias culturales (Martín Barbero,1987:231)”2. Es decir el consumo será una práctica de producción invisible, por que no estará creado para los sectores populares, sino a las altas culturas de orden dominante. Aun más cuando estas culturas de orden dominante utilizan a la mujer como mercado, al que puede configurar según la demanda de consumo.
En esta sociedad mediatizada, según Eliseo Verón “el orden del contacto y la apropiación del espacio por el cuerpo significante era el orden de lo cotidiano”3, el desarrollo que más está en contacto con los medios, en especial con la televisión, experimenta cambios en sus criterios subjetivos. Se alternan estos criterios en dos realidades; la primera es en su cotidianidad, en la que esta todo el día, y la segunda en la que el sujeto, no es el personaje principal, ya que en esta segunda realidad, el medio interfiere y lo considera al sujeto, un telespectador pasivo, que asume otras realidades y las hace parte de su cotidianidad. Se le vende un prototipo de mujer, voluptuosa y discrepante dentro del medio. Esta realidad friccionada, lo satisface, lo convierte en un sujeto con tendencia al consumo, propia de la cultura que ha adoptado, que es la de sentarse frente a la televisión y consumir programas sin contenido que no le satisfacen.
Entonces, es así como en lo cotidiano está ver televisión, no es dañino, es barato, está al alcance de todos, supuestamente no hay consecuencia alguna, pero una vez hecho el contacto entre el productor y el consumidor quedan enlazados. El que produce está ahí para satisfacer la crisis, las falencias de lo que le falta a quien consume, que a su vez, vive una vida representada, cada vez pide más y reflexiona menos sobre lo que esta consumiendo. El sujeto, es bombardeado con miles de imágenes, se le venden historias, discursos, top-shows, se le sensibiliza y expone a una realidad, a la que él, intelectualmente no es capaz de afrontar, por que no se le han dado las herramientas necesarias, para que el fortalezca los criterios de subjetividad.
En la televisión, se vive en un espectáculo, en donde se constituye el espacio de lo político-público, como un show más en donde se negocian las dignidades, fundamentales en los seres humanos como lo son: su privacidad, su dignidad, entre otros. Lo más reprochable es que lo único que los seres humanos no podemos negociar es la identidad, allí hay un juego continuo de está, se vende el cuerpo y se entrega el alma. En el video “The Barry Williams –show”, se observa la noción del cuerpo como una mercancía insaciable y grotesca. Las personas que se encuentran vacías y viven una vida proyectada en una pantalla, seden su espacio privado, se privan de otras actividades más lucrativas, que les permiten formarse integralmente dentro de un mundo, que necesita seres mas competentes y a la vanguardia de los cambios sociales. Existen otros espacios, creados a partir de la realidad-ficción a la que no son indiferentes, es una enfermedad social, la misma sociedad, la crea y la solventa, por la cultura del consumo, que se presenta cada vez más insaciable.
En conclusión, la televisión actual se caracteriza por la especial atención en conseguir audiencias, lo que se ha convertido en el eje estructural para construir programas, dejando a los sujetos como telespectadores pasivos, que poco pueden aprovechar los medios para hacerlos realmente públicos, como así los referencian cuando todos sabemos que son instituciones privadas llevadas al colectivo. Es donde el contacto es sólo de una parte, del que enuncia, al destinatario, es decir no existe retroalimentación. Hay que cambiar las formas de ver Televisión y de existir en esta, de construirnos y de formar subjetividad a través del contacto permanente al que estamos expuestos en la cotidianidad. Y como decía Verón, no hay que desconocer que lo audiovisual es una herramienta, que produce imágenes y a su vez, efectos de contacto.


El género en la televisión la radio, es decir en los medios como tal se construye a partir de lo que más se vende y por lo que más pagan, la mujer como símbolo de sensualidad, su cuerpo él, cuerpo de su imagen es lo que se muestra a partir de un pantalla se le manipula y trasgrede dese su femineidad, y se construye un estereotipo de mujer y del genero que es lo que convierte en masivo. Entonces para contextualizar realmente necesitamos saber que es el consumo, porque la gente consume y que se consume.

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